Extrctos del libro ENCUENTRO CON
LA SOMBRA.
El poder del lado oculto de la naturaleza humana
Edición a cargo de Connie Zweig
y Jeremiah Abrams
LA SOMBRA EN LA TRADICIÓN ZEN
Durante la ceremonia de la comida uno toma unos pocos granos de arroz del Buda y los deposita en el extremo de un raspador como ofrenda a los espíritus del mal. Entonces acude el servicio, los retira y los
ofrece a una planta o a un animal, restituyéndolos así al ciclo vital. Este rito constituye una especie de
reconocimiento consciente de los espíritus del mal, de la sombra, una manera de alimentarlos -sin saciarlos con
nuestra mejor comida. Más tarde, si a lo largo del día nos topamos con los espíritus del mal podemos decirles:
«Ya os he dado de
comer. No tengo porque seguir alimentandoos».
En la tradición budista se cree que existe un reino de espíritus malignos que tienen un apetito devorador pero
cuya garganta tiene el grosor de un alfiler. Por ese motivo nunca están satisfechos y -como la sombra - tienen
un hambre voraz. Sin embargo, si los alimentamos poco a poco de manera regular la sombra dejará de adoptar una actitud agresiva.
Es imposible eliminar el reino de los espíritus famélicos, lo único que podemos hacer es cuidar de ellos.
Entonces el alboroto de sus gruñidos disminuirá. Lo mismo ocurre con la sombra.
Tratamiento de ansiedad, fobias, manías, depresión, angustia, obsesiones, bipolaridad, problemática sexual, anorexia y bulimia, conflictos y crisis espirituales, estados de emergencia espiritual.